Y así, estabas soltando mi mano, con una lágrima recorriendo un tramo de tu rostro, deslizandose por tu mejilla, al tiempo que te separas de mi, siento como el corazón palpita con una sensación rara, casi similar al día que te besé por primera vez, solo que esta vez siento como esa deliciosa sensación se desvanece, casi como una película empiezan a pasar uno a uno nuestros recuerdos, los momentos en los que sonreíamos juntos, cada vez que entrelazamos nuestro corazón por medio de nuestros dedos y así caminábamos juntos como uno sólo, por un buen tiempo... es cierto, fuimos felices y jamás imaginamos un final, siempre pensamos que esto era eterno y tal vez si, tal vez nuestro amor no está destinado a este mundo, a esta época, a este momento, tal vez es hora de demostrarte cuanto siento por ti y dejarte ir... no por orgullo, no porque lo deseé, si no por que es justo seguir viendo tu hermosa sonrisa en vez de las continuas lágrimas, es justo, desaparecer entre sombras y regalarte la tranquilidad que en algún momento sentí que te ofrecí, la que hoy ya no tienes, es hora que me dejes ir de tus sueños y pensamientos, es hora de partir.
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sábado, 11 de abril de 2015
Redención por amor...
Y así, estabas soltando mi mano, con una lágrima recorriendo un tramo de tu rostro, deslizandose por tu mejilla, al tiempo que te separas de mi, siento como el corazón palpita con una sensación rara, casi similar al día que te besé por primera vez, solo que esta vez siento como esa deliciosa sensación se desvanece, casi como una película empiezan a pasar uno a uno nuestros recuerdos, los momentos en los que sonreíamos juntos, cada vez que entrelazamos nuestro corazón por medio de nuestros dedos y así caminábamos juntos como uno sólo, por un buen tiempo... es cierto, fuimos felices y jamás imaginamos un final, siempre pensamos que esto era eterno y tal vez si, tal vez nuestro amor no está destinado a este mundo, a esta época, a este momento, tal vez es hora de demostrarte cuanto siento por ti y dejarte ir... no por orgullo, no porque lo deseé, si no por que es justo seguir viendo tu hermosa sonrisa en vez de las continuas lágrimas, es justo, desaparecer entre sombras y regalarte la tranquilidad que en algún momento sentí que te ofrecí, la que hoy ya no tienes, es hora que me dejes ir de tus sueños y pensamientos, es hora de partir.
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